No tiene precio

Hay cosas que no tienen precio, y Ávila 2007 Tour es una de ellas.

 mastercarr.jpg

En 11 días lo sabremos.

Anuncios
Publicado en Amig@s. 2 Comments »

2 comentarios to “No tiene precio”

  1. Carlos Cruz Says:

    Me alegra muchísimo ver lo ilusionado que estás con Ávila y haciendo vídeos sin parar. Me cuesta creer que en breve estaré ahí con todos vosotros, después de un año de espera, ¡un año! Desde que os conozco no ha pasado tanto tiempo. Y aún así, no me he desintoxicado, sino que os necesito más que nunca.

    No, no tiene precio, y por eso, y como siempre, he(mos) de darle las gracias a tu padre por su generosidad y dejarnos Ávila. Va a ser, como siempre, grandioso. ¡La mayor bacanal jamás vista de sexo, drogas y ro…! Esto… una agradabilísima semana de estar con los amigos, grandes veladas en el porche y mucha sangría.

    Tengo muchísimas ganas de revivir la sensación de los días abulenses. Levantarme el primero, comer alguna galleta y algo de leche, tener sed, descubrir que no hay agua fresca y que la del grifo está muy mala, y entonces echarle huevos y rellenarme una cerveza de la sangría e irme a la piscina. Ver que Franky se ha levantado el segundo, y charlar tranquilamente con él sin el aparato puesto. Que entonces se levante Raya, y renuncie a ponerme el aparato incluso con el pelo seco. Que sean las cuatro de la tarde, y aún no hayamos cocinado. Ver a la gente al fin cocinar y ponerme a jugar con Guiri a la petanca utilizando piñas cualquieras. Comer al fin, y recibir visitas. Disfrutar de la piscina, y ver cómo el Raya habla y yo estoy sin el aparato. Ducharme y molestar a Jesús preguntándole dónde está el secador, y si se va a poner ya la lavadora. Volver a lavarme las manos de nuevo, después de haberme duchado, porque la posé en el hombro del Guiri y el malnacidose giró para chupeteármela. Acercarme a todos, ver que se están riendo un montón de algo que ha dicho el Troyano, y reírme yo también un montón sin enterarme un pijo de qué va la cosa. Ponernos a hacer la cena, y acercarme por detrás al Jiménez para gaysetear un poco. Acelerarnos porque son las 12 y aún no estamos preparados. Hartarme de que después de que el Jiménez lleve una hora preparándose, me pida la colonio/desodorante/gel de afeitar/pasta de dientes/crema, y entonces pase a dársela y a gaysetear otro poco. Mandar callar al Raya. Alejarme con Jesús Garrido y hablar de lo divino y de lo humano. Alejarme con Jesús Ruiz y hablar de lo sexual y lo inmoral. Escuchar cantar al Franky y pedirle por decimosexta vez su disco con las letras transcritas. Hacer alguna trastada y preguntarle al Troyano cómo solucionarlo. Preguntarle a cualquiera si Raya habló incluso debajo del agua en la piscina. Mirar al Este, orar, y cuando Jesús (Garrido) pregunte decirle que allí está la casa de madera, y cuando Jesús (Ruiz) pregunte decirle que allí está Valencia (e Italia). Dar un paseo de una hora y tres micciones hasta el ferial. Recibir precios de amigos en las casetas y beber mucho cutty shark (¿no os parece curioso que el único que bebió toda una noche sin pagar un sólo duro fuera Javi, el segundo o tercer año?). Contemplar al Troyanito charlar impecable con alguna chavalita, y al Raya irrumpir y ya no parar. Observar aterrorizado que el Raya sí para, pero es para venir hacia mí y seguir hablando. Explicarle a Garrido por qué no quiero ir al concierto de Bisbal/Camela/Dani Martín/Pantoja al día siguiente. Buscar infructuosamente gente que me acompañe a mear, y sólo conseguirlo al quinto intento con Jiménez pero nunca con Franky. Acercarme a la zona de atracciones a comprar tabaco, comprar dos paquetes, y ver cómo vuela el primero gracias a todos. Volver a casa con el sol ya en el cielo. Tomar la última copa en el porche mientras Troyano duerme y Raya aún no se ha callado. Planear con Franky el próximo despertar de la gente. Abrazar a Garrido, que se va ya a acostar porque en unas horas tiene que ir a misa. Putear al Guiri, que se había quedado dormido en el sofá de la casa de madera. Acostarme, y preguntarme si he recuperado por arte de magia la audición, o el escuchar al Raya hablar es sólo un mal sueño. Levantarme, pegarme un bañito en la piscina, y recibir a Franky, que viene de levantarse. Putear al resto de la peña riendo. Descubrir que ha sido mala idea cuando Raya abre la boca por primera vez en el día. Juntarme con Jesús Ruiz y empezar a lanzarnos piropos. Gaysetear con Jiménez que se puso celoso y ya estaba gayseteando con Troyano, su habitual. Gaysetear con Troyano, para devolvérsela. Parar de una vez, porque ya está bien y porque el Raya, que sigue hablando, ya da dolor de cabeza. Dar unos toquecitos al balón con Guiri, pensando en el partido, y darme cuenta de que el tabaco es malo. Prometer que no fumaré más. Acercarme con Franky, que se sienta tranquilo en el porche, y sacar un cigarrillo para acompañar la buena conversación. Explicarle una poesía a Jiménez mientras el me explica el trasfondo de una de las canciones de Sabina. Abrazar a Garrido, porque sí, y sin estar gayseteando. Y el Raya que sigue hablando, mientras Troyano ha encontrado el enésimo uso de cualquier tontería cualquiera. Más piscinita y peleas por apoderarse de la manguera. Descubrir que ni echándole el agua de la manguera directamente a la cara, Raya se calla, y eso que rima. Más visitas, hoy con comida gratis. Preguntarle al de al lado si quiere el último trozo de tortilla/pincho/hornazo, y sonreír satisfecho cuando dice que no y puedo comerlo tranquilo. Cambiar el cd de música para ponerlo a mi gusto, y alzar el volumen a ver si así se escucha menos a Raya. Irme a dormir un poco, para reposar, pues tanto sol ya me ha hecho mella, y descubrir una vibración rara, y al encender la luz, ver al Troyano saltando en la cama de al lado, Franky con la guitarrita y el Raya, a quien no escucho pero desde luego mueve los labios. Gaysetear en la cama con Jiménez. Volver a salir al porche y ponerme una sudadera, pues refresca. Charlar tranquilamente con Guiri mientras el vaso del cubata va reduciendo su contenido, y Jesús Ruiz se acerca para que podamos hablar de platos y numeraciones. Y podría seguir, y sería inacabable. Ávila… como diría Ángel González, “siempre la misma y siempre diferente”, o como diría un flipado de los noventa, “que mola cantidubi”. Canti-Dubi, mucho Dubi, ¿lo pilláis?. Sí, porque es como Franky, en lo que tiene que ver con… pues círculos, y…. Quiero decir… vosotros me entendéis, ¿no? ¿No? Jo… la culpa es del Raya, que no para de hablar y no os deja escuchar.

    En fin, que quiero estar ya allí. Y una vez allí, que no quiero que llegue el final. Y que quiero que Jesús Ruiz haya terminado de acceder a los favores sexuales de su jefa y pueda venir. Y que Magallón haya dicho que sí (no tengo noticias). Y que el Raya descubra que la pared de su casa no le replica y es interesante hablarle, olvidándose de que está invitado a Ávila. Y que ninguno de los habituales falléis. Que yo no falle por la razón que sea. Y que no nos fallen los amigos que ya tenemos allí, pues por lo que sé, Cristina no va a poder estar con nosotros, lo que es una muy mala noticia. Que Ávila, en fin, sea nuestra, de nuevo y para siempre. Y que no me toque limpiar.

    ¡Un muy fuerte abrazo a todo el mundo! ¡Espero dároslo pronto en persona!

    PD: Raya, estoy deseando verte en Ávila. En serio.

  2. amulet Says:

    amulet

    My info about very popular amulets


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: